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Descripción del itinerario. La totalidad del recorrido desde Montejaque a los llanos de Líbar discurre por el sendero de Gran recorrido GR-7 que comienza en Tarifa y termina en Andorra, continuando este hasta Grecia en el conocido como sendero E-4. El punto de comienzo de la ruta está en el mismo pueblo de Montejaque, a la entrada tomaremos la calle de la derecha dirección cortijo de Líbar, veremos un cartel señalando la senda un poco más arriba, subiendo por una calle hormigonada que se adentra en almendrales y olivares y que no lleva entre grandes picos calizos con grandes barrancos. Solo tendremos que seguir este carril sorteando un porton cerrado normalmente para que el ganado no se salga de las distintas ficas cercanas. antes de llegar al primer puerto y encontrarnos con el primer poljé pasamos por un terreno karstico, un pequeño torcal con espectaculares formaciones de piedra, un paisaje casi de otro planeta. Tras pasar ese puerto, como decimos. llegamos al primer llano o poljé, impresionante entre cimas calizas. Pronto llegamos al encinar adehesado, donde veremos distinto ganado para aprovechamiento de los lugareños, vacas, corderos y cerdos componen este ganado. Entremezclados con las encinas empiezan a verse los quejigos centenarios, impresionantes árboles de hoja caduca con troncos de un diámetro impresionante, algunos de mas de 1,5 m. Sobre nuestras cabezas vuelan los buitres leonados esperando alguna pieza de ganado muerta o simplemente planeando sobre los cielos. Continuamos nuestro camino entre encinas y quejigos, todo ello sin dejar el carril, con un poco de suerte veremos algun ciervo entre la maleza. Para llegar al llano de Líbar y su cortijo simplemente es seguir el carril y se abrirá ante nuestros ojos un enorme llano, en primavera una enorme alfombra verde rodeada de altas y barrancosas cumbres calizas, que nos dejarán atónitos, aquí solo nos queda disfrutar de lo que nos brinda la naturaleza. Para volver, simplemente seguir nuestros pasos hasta Montejaque, es una ruta lineal. FLORA Y FAUNA La vegetación que nos encontraremos en la ruta tiene como principal icono a la encina, encinares centenarios nos acompañarán gran parte del recorrido así como enormes y viejisimos quejigos. El matorral que nos encontramos se compone de ulagas, coscojas, matagallos, etc. La fauna que con algo de dificultad podemos ver, la cabra montés, frecuenta las zonas más escarpadas y tranquilas. También frecuentan la zona los ciervos, corzos, el zorro, el ratón de campo, el meloncillo, gineta, todos ellos muy escurridizos y difíciles de ver. Entre las aves rapaces podemos observar con facilidad al buitre leonado, y algo más escasa el aguila calzada, perdicera, culebrera europea, azor, cernicalo, aguila pescadora, buho real, autillo y cárabo. Aves de menor tamaño, dependiendo de la época de visita, aparecen el picapinos, vencejo, paloma torcaz, alcaudón, el martin pescador, el abejaruco, mirlo entre otras.
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