DATOS DE INTERÉS Longitud y duración: Tiene una longitud aproximada de 5 km ida. El recorrido se hace en 5 a 6 horas. La ruta es lineal y volvemos sobre nuestros pasos por la misma senda. El punto de partida es el llano de Líbar, provincia de Málaga,y llegaremos a sierra blanquilla desde donde podremos ver el valle del guadiaro y como primer pueblo Cortes de la Frontera. Dificultad: Baja, la mayoriá del camino es llano y con pendientes poco pronunciadas, nuestro paso discurre por sendas relativamente en buen estado y que están señalizadas.. Época recomendable : Cualquier época es buena, en invierno con nieve podemos disfrutar del paisaje blanco pero hay que ir con un buen equipamiento para la nieve, botas especiales, polainas, etc. En primavera el llano de libar y sus alrededores se convierten en una explosion de vida, flora y fauna que nos dejarán unas vistas magnificas. Agua: No hay puntos de agua en todo el recorrido, si abrevadero de ganado en el llano de Líbar y pozas para refrescarnos en el arroyo de los alamos en el llano del republicano, pero es agua no potable. Calzado y ropa: Botas de campo; la ropa debe ser adecuada según la fecha en que se realice, en invierno con nieve el frio llega a ser intenso por lo que la ropa de abrigo es esencial. En primavera-verano el calor es un elemento a tener en cuenta, iremos bien preparados de agua.
Descripción del itinerario. Para llegar al lugar de partida de esta ruta usamos el carril que sale desde Montejaque hacia los llanos de Líbar, tras recorrer el centro del pueblo desde la calle el Tajo, situada en la parte alta, parte este carril que discurre entre algunos campos de cultivos y olivares, además de fincas de ganado. Es recomendable hacer también esta ruta, desde Montejaque a los llanos de líbar a pié por sus especiales atractivos tanto paisajisticos como de flora y fauna. Pasaremos entre los enormes cerros cortados de el Hacho y Cachuelo, donde ya podemos ver los buitres leonados sobrevolando los barrancos. Seguimos el carril pasando el primer llano llamado del Pozuelo, dirección al refugio de Líbar, allí dejaremos el coche y empezaremos la ruta. En el enorme llano de Líbar empezaremos a andar direccion oeste, desde el refugio de líbar hacia el otro extremo del llano, tomando como referencia la zona derecha que es por donde luego subirá la senda hacia el puerto del Correo . En este tramo sortearemos una alambrada para el ganado mediante una escalera de hierro como se ve en las fotografías. Seguimos el camino hacia el encinar centenario acercandonos cada vez mas al pié de los cerros calizos que rodean el llano de líbar, una vez en el encinar la senda nos lleva ladera arriba y antes de llegar al puerto del correo atravesamos la valla hacia la izquierda y seguimos la senda que nos adentra de nuevo en el valle, en su parte oeste. Seguimos el camino que nos encontramos y llegamos tras un buen paseo a un cortijo, por el cual sorteamos la valla en una pequeña puerta de alambres habilitada, subiremos una pendiente pedregosa hasta llegar a unas enormes rocas, tras ellas bajaremos a un pequeñño valle dejando una casa vieja a la derecha y tomaremos el carril que nos encontramos, siguiendo por el hasta el puerto que nos deja ver el valle del guadiaro y Cortes de la Frontera, ahí estaremos en plena sierra Blanquilla y podremos acercarnos a Cortes o quedarnos viendo las magnificas vistas de este puerto. La vuelta puede ser por el mismo camino usado o tomando una ruta alternativa a la derecha en un hito de indicacion de senda que nos encontraremos tras terminar el carril. FLORA Y FAUNA La vegetación que nos encontraremos en la ruta tomo como principal icono a la encina, encinares centenarios nos acompañarán gran parte del recorrido así como alcornoques en la zona cercana a Villaluenga del Rosario (hito 4), pinos insignes, y en el matorral ulagas, coscojas, matagallos, etc. La fauna que con algo de dificultad podemos ver, la cabra montés, que frecuenta las zonas más escarpadas y tranquilas. También frecuentan la zona los ciervos, corzos, el zorro, el ratón de campo, el meloncillo, gineta, todos ellos muy escurridizos y difíciles de ver. Entre las aves rapaces podemos observar con facilidad al buitre leonado, y algo más escasa el aguila calzada, perdicera, culebrera europea, azor, cernicalo, aguila pescadora, buho real, autillo y cárabo. Aves de menor tamaño, dependiendo de la época de visita, aparecen el picapinos, vencejo, paloma torcaz, alcaudón, el martin pescador, el abejaruco, mirlo entre otras.
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